Vuelo de Bautismo

Llevaba ya algún tiempo detrás de mis acompañantes para elegir el día y la hora del vuelo, el vuelo que nunca olvidaré, la primera vez que me subí a una avioneta y volé. Se trata de una Cessna Skyhawk II que sólo había visto en fotos y en la que tenía unas ganas enormes de subirme en ella.
Elegido el día y la hora quedamos frente a la Terminal de aviación civil en Málaga. Cargados con las ilusiones de experimentar nuestro primer vuelo en esta aeronave y con cámaras en mano y nuestros chalecos esperamos impacientes a que venga nuestro piloto. Ansioso porque viniera intentaba atisbar entre las rejas del Museo del Aeroplaza de Málaga la avioneta que nos llevará a volar en los cielos de la costa. Por fin llegó. Me acerqué para saludarle y presentar a mis acompañantes, una vez listos todos nos dirigimos a pasar por el arco y luego a hacer el plan de vuelo.
Curioseando un poco por el interior de la Terminal vemos 2 grandes pantallas con las salidas y llegadas, leo Netjets, la hora de salida y a donde se dirige, a Toledo, “¿Qué le llevará allí?”, pensé. Amante, nuestro piloto, nos lleva a la zona donde se hacen los planes de vuelo, un ordenador de Indra. Completamos una serie de campos: Itinerario a seguir, aeropuertos alternativos, número de pasajeros, hora de salida, de llegada, el color de la avioneta, en definitiva, toda la información necesaria para saber dónde andas, quien eres y que vas a hacer. Mientras completamos el plan de vuelo y esperamos a que se imprima el Notam y la Meteo llegan un grupo de franceses parloteando entre ellos y se acercan. Preguntan si sabemos inglés y Amante responde que sí. Nos preguntan que si tenemos una bomba para inflar las ruedas, como no lo inflen a pulmón …
La Meteo es favorable un poco de viento, pero ningún problema, veremos que tal se está ahí arriba. Estamos listos, con todas nuestras cosas preparadas, las cartas, el Notam, la Meteo nos vamos a la salida de aviación general y nos dirigimos a la zona aire, en plataforma vemos de lejos nuestro avión. Es preciosa, con esas formas tan características que tiene la Cessna Skyhawk mientras nos acercábamos a ella ¡Tenía ganas de montarme ya! Cuando estábamos frente a ella me di cuenta de que era más grande de lo que me había imaginado y más grande que lo que se veía en las fotos. Una vez al lado de ella le dije a nuestro piloto: “¿Puedo tocarla?”, Claro, respondió. Para algunas personas esto puede parecer una tontería, nunca he estado tan cerca de una y mucho menos poder tocarla, pensaréis que estoy trastornado (nunca mejor dicho) pero bueno a los que nos gusta este mundo es una ocasión muy importante estar al lado de una avioneta ¡Y más si es una Cessna! Tenía un tacto frío, metálico, era preciosa miraras por donde la miraras. Después de bombardear a Amante con nuestras preguntas sobre su avión nos dirigimos a hacer la inspección prevuelo, para comprobar que todo está correcto. Luces de navegación, taxi, nivel de aceite, limpieza del combustible, superficies en perfecto estado, todo en orden. ¡Vamos para adentro!

Desde fuera y con nuestras cabezas observando todo lo de dentro Amante nos explica cada uno de los instrumentos e indicadores que se encontraban dentro, uno que tiene algunas clasecillas en el Flight Simulator conocía la mayoría de instrumentos pero por supuesto no tienen ni punto de comparación y estos los puedes tocar. Cuando nos ha dado nuestra primera lección sobre los instrumentos me dirijo a montarme al asiento delantero derecho, espera, dijo Amante, siéntate a la izquierda. “¡¿Qué?!, si si, soy instructor, puedo llevarla desde la derecha, siéntate a la izquierda”, como os podéis imaginar, yo lo estaba flipando, en la posición del piloto delante de todo el panel de instrumentos. Una vez todos dentro y acomodados nos pusimos los cinturones de seguridad y comprobamos que los airbags funcionan (:P). Amante inyecta el combustible al motor mediante una especie de jeringuilla y controlando el contacto y la mezcla las palas hacen su primer movimiento, parece que no quieren empezar a girar, dijo. Probamos de nuevo: “La puesta en marcha se la cambiaron hace poco, esto es normal”, dijo nuestro piloto.Tras otro intento se escucha el sonido del motor ronronear y se ven en el indicador como suben las revoluciones, el sonido desde dentro es bestial, es precioso, música para nuestros oídos. Checklist. A continuación “Yankee Papa solicita puesta en marcha y rodaje”, “Yankee Papa manténgase a la espera”, mientras esperamos oímos las comunicaciones de torre con los franceses (los de la bomba de inflar), los tíos que no se aclaraban y se metieron en la pista de rodaje que les dio la gana, escuchamos como la ATC cabreada les grita por radio, un follón, y nosotros gastando combustible por su culpa. Siguen sin llamarnos y Amante decide parar el motor, estamos gastando combustible inútilmente. Una vez parado el motor y después de más de diez minutos esperando a que se descongestionara un poco la pista, no hacían más que venir aviones comerciales y salir, Amante comunica por radio permiso para puesta en marcha y rodadura. Recibimos respuesta y nos mandan al punto de espera indicado.

Perfecto, nos dirigimos hacía allí y pasamos por la parte de plataforma donde están los jets privados, ¡Qué gozada!, Gulfstream 350, Dassault Falcon 2000 y 900, Bombardier Challenger, allí disfrutando como un niño con zapatos nuevos, una vez en el punto espero asignado vemos como nos comunican que nos incorporemos a la pista de rodadura después de un 737, pasa y nosotros detrás pero evitando coger el empuje de los motores, ¡Nos han asignado la misma pista de rodaje que los franceses! (Los franceses siguen allí castigados por la ATC hasta que se quite todos los tráficos comerciales). Nos dirigimos detrás de los franceses y vemos que ni siquiera tienen ni idea de cómo esperar el turno, pues hay que ponerse a 45º del avión que le precede para que el empuje del motor no afecte al de detrás y ellos se colocan como si estuvieran en una cola, uno detrás de otro. Después de estar esperando a que se liberase un poco la pista de tanto tráfico se podían observar perfectamente como DELANTE DE NUESTRAS NARICES pasaban los aviones comerciales. “Yankee Papa va detrás del A320 Iberia, buen vuelo”, llegó el momento, tenemos permiso. Esperamos el tiempo prudencial para que no nos veamos afectados por la estela turbulenta que deja tras de sí un avión comercial como un A320 y accedemos al principio de la pista. Este fue un momento muy especial para mí ya que acostumbrado a verlo siempre desde una distancia prudencial y ver despegar y aterrizar aviones por esa misma pista la tenía delante de mis ojos e iba a despegar por ella. Desde el punto de vista tan privilegiado que tenía me parecía enorme, anchísima y se perdía de vista, observaba los frenazos y las marcas de ruedas que había en la pista y se podía apreciar el calor que desprende la pista, se oye como el motor aumenta de revoluciones y cogemos velocidad, Amante mira atentamente los instrumentos hasta alcanzar la velocidad como para poder tirar para si los mandos y una vez alcanzada la velocidad llegó el momento, el momento de pasar a estar pisando el suelo hasta que emprendes el vuelo, tira suavemente y ya estamos en el aire, sientes como tu cuerpo sigue queriendo estar pegado al suelo, pero vuelas. Ahora no hace más que mirar por la ventanilla y ves como se alejan las casas y los campos, viramos hacia la derecha para seguir la salida visual elegida y vemos a nuestra izquierda la pista por la que acabamos de despegar, un tráfico esta aterrizando y tenemos unas vistas del aeropuerto envidiables y prácticamente de toda Málaga. Seguimos cogiendo altura y nuestro morro apunta hacia la costa, vamos a bordear la costa hasta llegar a Fuengirola, rodear el Castillo de Sohail y volver por la costa.
Mientras nos dirigimos hacia la costa no paramos de mirar los campos, el aeropuerto y todo lo que se nos va presentando. Es curioso observar algo que siempre has visto desde el punto de vista de un peatón o un conductor y lo ves todo desde arriba, parece como si vieras una maqueta, no eres consciente de toda la gente que hay ahí abajo, de que estás volando, de que no tienes nada por debajo de la avioneta, sólo aire. Ahora podemos ver todos los edificios que están casi al lado del mar, las montañas, los barcos, incluso se ven algunos buzos al lado de su barca. Las piscifactorías en medio del mar.

Nos llaman por torre y nos comunican que un tráfico va en nuestra misma dirección y pasará por debajo de nosotros, empezamos a buscarlo y vemos como a nuestra izquierda vemos un helicóptero, parece que le han desviado, dice el piloto. Continuamos con nuestro espectáculo ¡Qué visibilidad! Es que se ve absolutamente todo con una visión perfecta, ni nubes, ni brumas, nada. El único problema es el viento, sufrimos bastantes alabeos por culpa del viento que nos está dando de lado, tengo que reconocer que en realidad me esperaba que un vuelo en avioneta fuera más tranquilo pero según como me contó Amante tuvimos ‘meneo’ por visibilidad. El viento sigue haciendo de las suyas y notamos como nos baja y nos sube de golpe, como si nos dieran un golpe seco por debajo nuestra, esto se está moviendo … Pero continuamos con nuestro viaje, rodeamos Puerto Marina y se ven cosas que nunca antes había visto, es precioso.




“Arturo, el avión es tuyo … (¡Como?!!?), si, tienes el mando”. En ese momento me entró una sensación de miedo, de responsabilidad y a la vez de satisfacción, ¡Estoy llevando yo el avión! . “Arturo ¡Estás volando!”, me dice Amante. No me puedo fijar ni siquiera en el paisaje, estoy tan nervioso por tener el control del avión y minimizar los efectos del viento que ni siquiera puedo fijarme lo que hay más allá de la puerta. Noto que moviendo el mando si noto que tengo control sobre el avión pero no un total control por culpa del viento. Es una sensación emocionante ver como cuando mueves los mandos se mueven los indicadores y notas el movimiento cuando se desplaza tu cuerpo. Las manos me sudan y las piernas las tengo engarrotadas, madre mía, estoy hecho un flan. “¿Ves aquella montaña?”, “Sí”, “Pues pasa entre esas dos pequeñas montañitas que están a su lado y haz un viraje de 30º y nos damos la vuelta”, “De acuerdo”, “No te fijes en los instrumentos, toma como referencia el horizonte y el panel de la avioneta”, parece que lo hago bien, pero no del todo. El viento sigue haciendo de las suyas, en realidad pienso que no estoy nervioso por tener el control del avión si no por minimizar los efectos del viento, tengo viento de costado. Amante tomó la decisión de volar sobre el mar para no tener tanto movimiento y meneo en nuestro vuelo. Seguimos por donde vinimos pero en sentido contrario, por supuesto, ahora desde mi punto de vista puedo ver las playas, que bonitas se ven desde esta altura, pienso.




Cuando casi estamos en la aproximación visual al aeropuerto Amante tomo el control, tengo tiempo de secarme el sudor de las manos y mover las piernas que las tenia engarrotadas, que nervios. Ahora puedo fijarme y veo nuestra sombra en el suelo, estamos bajando y estamos haciendo una aproximación perfecta, encaramos pista y vamos acercándonos y bajando altura, veo la autovía debajo de nosotros, esa misma por la que siempre paso y miro al cielo por si veo algún avión aterrizar. Estamos volando por encima de la pista y bajamos perfectos, me fijo en la rueda a mi izquierda y veo como se va acercando cada vez más a la pista y finalmente tocamos suelo con un aterrizaje perfecto, suave y preciso. Una vez en pista la abandonamos por la primera salida y Amante comunica nuestra maniobra por radio. Nos avisan de que sale otro tráfico de aviación general, andamos con cuidado y lo buscamos, lo encontramos, aquello que es, ¿Un Follow Me?, debemos ser importantes, nos han puesto un yellow car para nosotros solitos. Efectivamente es para nosotros y nos guía hacia nuestro lugar asignado. “¿Es una mujer?, Si tío, es una mujer la que ha salido del Follow”, señales con las paletas de pin pon y … listo. Paramos motor y Checklist. Ha sido un vuelo muy emocionante, lástima el poco tiempo que duró.
Salimos fuera de la avioneta y toco la hélice, esta muy fría y pensar que este aparato nos ha llevado hasta ahí arriba, parece mentira. Estamos todos con una cara de sonrientes de haber disfrutado, algo que no se nos olvidará nunca que tendremos el resto de nuestra vida en la cabeza, nuestro primer vuelo. Lástima que hubiera tanto meneo y no pudimos disfrutar al 100% de nuestro vuelo.
Ante todo quiero dar las gracias a nuestro piloto, Amante, por habernos dado la oportunidad a mi y a mis acompañantes de vivir esta experiencia y por el trato dado y por la paciencia con la que nos trató por bombardearle a preguntas, de verdad, gracias Amante. También quiero aclarar que las comunicaciones por radio no son ni mucho menos exactas a las que nosotros escuchamos, son sólo interpretaciones.
Una experiencia inolvidable.
Perdonad la calidad de las fotografías son capturadas de un vídeo a la espera de pasar las de la cámara digital.
Por si queréis tener más información acerca de los vuelos de bautismo como el que yo hice, os podéis poner en contacto con el mismo piloto que me llevó a mí a través de su email y el móvil:
Teléfono: 680 800 800
E-mail: flyagp@yahoo.es
Muy bueno el relato Arturo, debió ser emocionantísimo, en cuanto pueda me hago un bautismo de esos, o los que haga falta :), pero por aquí no tengo mucho donde elegir, ya lo miraré en las vacaciones en Málaga.
Espero que se repita pronto y que lo vuelvas a compartir con todos nosotros.
Un saludo, Fran.
P.D: ¡QUE ENVIDIAAAAAAAAAAA!
Jajaja gracias Fran cuando te pases por aquí ya sabes, da algún toque! Está claro que lo repetiré y lo compartiré con vosotros.
Un saludo.
Diosss, yo tmb quiero!!!! Jajaja, pero sin viento xDDDD
Qué envidia, has volado una Cessna!!
Enhorabuena Arturo!
Gracias gracias a todos jiji. NOA tengo que hablar contigo para algunos asuntillos :p
Saludos.
Bueno por fin te has puesto manos a la obra,enhorabuena por el paso del sueño a la realidad! Con un poco de esfuerzo en un tiempo te veo surcando los cielos mas a menudo!!
un saludo!
Hombre MORK un placer verte por aquí. Gracias y espero repetir y volver a contarlo por aquí!
que pasa tio haber cuando me das una vuelta jejeje, que vaya bien las cosas nos vemos por el aire jejeje