El nómada
Uno está acostumbrado, cuando ejerce de spotter o como simple observador a ver pasar siempre las mismas aeronaves con diferentes esquemas de pintura/decoración, y te sorprende cuando muy de vez en cuando, alguna aerolínea decide poner una pegatina de publicidad o cualquier detalle que llame la atención, pero al fin y al cabo, siempre es lo mismo. Siempre esperas que el día de más de sí. A veces si lo hace y otras veces te vas a casa con la misma sensación que el día anterior. Pero, nuestro amigo y colaborador Jose Luis Celada, tuvo la suerte de poder encontrarse esta preciosa aeronave en plataforma y seguro que se quedó tan sorprendido como lo hubiéramos hecho todos. De hecho, debo confesaros que un día tuve la suerte de poder ver esta aeronave en directo. Siempre cuando me levantaba pensaba: “A ver con que me sorprende hoy plataforma”, y ese día al pasar al lado me quedé observando y pensé: “Y este .. ¿Qué hace aquí?”, ya que llegaba tarde no me pude parar a preguntar, así que encontrarmelo una vez más, esta vez en diferido, me ha servido para averiguar a qué se dedica.
Como ya seguramente habréis averiguado se trata de un 727-221/Adv Super27, con registro N727M (Menuda vacilada de matrícula), pertenece a un club de viajeros, americano, llamado Nomads Travel Club’s. Se dedica a ofrecer destinos de todo el mundo a sus miembros, y en su haber tiene realizadas varias vueltas al mundo, ahí es nada. El N727M pertenecía anteriormente a Pan Am, llamado “Clipper Hotspur” y después de ser adquirido por esta empresa su interior fue modificado con 92 confortables sillones de piel.
Todas estas banderas dan fe de los lugares que esta aeronave ha pisado, y del que sus afortunados ocupantes han podido disfrutar.
A esto si lo llamo yo, una buena caza. Y no por el simple hecho de tratarse casi de una pieza de museo volante, sino por su función, que en parte rememora aquellos buenos tiempos, llamados también la época dorada de la aviación que tanto añoramos, donde volar era todo un lujo y en el que casi uno se sentía como un aventurero.
Mil gracias a Jose Luis Celada por sus magníficas fotografías




