Una tarde con la gacela
Hay gente que tiene la suerte de tener vecinos que gustan de la aeronáutica, y si eres un trastornado de este tema, además de ser buen vecino, puedes charlar sobre las últimas noticias del sector. Si además tienes un vecino que tiene en propiedad una aeronave, no de R/C, en la que te puedas montar, tienes mucha suerte. Pero si tienes un vecino que tiene en su parcela de campo un Gazelle, es tu amigo y además te lleva a dar vueltas, entonces … has triunfado.
En Inglaterra la afición a la aeronáutica es casi comparable a la de USA, y digo casi porque estos últimos están a otro nivel. Las veces que he podido visitar Inglaterra y visitar museos o aeródromos sabes que tratan su cultura aeronáutica de otra manera. y aunque las comparaciones sean muy odiosas, nos llevan años de ventaja en este aspecto.
Si juntamos estas dos cosas, nos encontramos a este buen hombre en un lugar recóndito de Inglaterra, en su granja y con su Gazelle. Pero antes, vamos a darle una vuelta, para apreciarlo mejor …
A primera vista está en un estado envidiable, quizá este hombre haga vueltos turísticos por allí, o simplemente es un ex-militar que como parte de su jubilación decidió disfrutar del vuelo en esta máquina por mucho más tiempo. Sea como fuere, tiene la amabilidad de enseñarnos como se realiza una inspección pre-vuelo, en un helicóptero de verdad, en la que se comprueban los elementos más importantes y susceptibles de darte problemas ahí arriba. Merece la pena echarle un vistazo, como curiosidad, o si te llama la atención el mantenimiento e inspección de estas máquinas, como a mi. Me vais a disculpar, pero está dividido en dos partes.
Pero bueno, ahora viene la parte que a todo el mundo le gustaría ver, y sentir en primera persona, por supuesto. Nos introducimos en la cabina y observamos con detenimiento, mientras nos explica, chequeos rutinarios de los instrumentos, y lo que más nos gusta a todos, como poner en funcionamiento La Gacela.
Una vez todos los parámetros se han estabilizado, y viendo que está todo OK, tiramos un poco del colectivo, y a volar … apreciando la planicie tan características de esos lugares, y el frío también …
Tenemos tiempo para poder dar una vuelta por los lagos y observar los paisajes tan bonitos que se extienden ante nuestra vista, que nos facilita la cabina tan diáfana de la Gacela.
Volamos por las inmediaciones de los lagos … parece que hay alguien que nos hace señas. Es nuestro amigo (para nosotros John), si, ese que tiene un Lightning como decoración en su jardín, vamos a hacerle una visita, a ver como se encuentra.
El hombre cada día está más joven, me estaba contando batallitas de cuando el estaba en el ejército mientras grabo un poco sus adornos del jardín.
Después de ver como está John y su familia, nos despedimos rápido, que la hora del té se va a pasar y me han dicho de un sitio estupendo donde tomarlo.
Después del té, curioso el helipuerto, mi amigo, el dueño de la Gacela me dejó en un campo cercano a mi casa y siguió su recorrido … no sin antes realizar una pasada sobre mi cabeza como despedida, menudo día más espectacular. Esto, para Youtube.
Disclaimer: Yo no soy quien ha grabado ni aparece en el vídeo, esto no es más que una representación inventada, ni siquiera sé si los comentarios son ciertos, ni siquiera los nombres, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia …