El ojo que todo lo ve…
…y destruye. Por desgracia, en el mundo en el que vivimos las tecnologías más sofisticadas son desarrolladas para su utilidad militar, para luego sacarle más provecho aún vendiéndolo como producto civil, como por ejemplo, el GPS.
Aunque este proyecto impresionante de ingeniería no tiene una utilidad aparente para su uso civil -ya se las arreglarán para hacerlo- por ahora su única y exclusiva finalidad es la de dejar inoperativos misiles balísticos en vuelo. No deja de impresionarme toda la ingeniería asociada a este proyecto y su funcionamiento, y todo esto es lo que simplemente se aprecia a simple vista, sin tener conocimiento de todo lo que está detrás de el.
En el vídeo podemos observar como han usado como transporte para este: ”megawatt-class chemical oxygen iodine laser” -prefiero copiarlo literalmente que arriesgarme a traducir mal el dichoso nombre del láser– un 747-400F que además de transportar todos los sistemas y equipos necesarios para su funcionamiento monta además 7 toneladas de material óptico. La finalidad de todo este armamento es destruir misiles balísticos a distancia “con su mirada”, y la verdad es que en las imágenes en vuelo del aparato da algo de impresión ver como ese complejo y costoso sistema de ingeniería te mira…
Para los que gusten de cifras, es capaz de destruir un blanco que viaje a 4.000 millas a la hora con un haz de luz producido por el láser que viaja a una velocidad de 640 millones de millas a la hora -si la información oficial no viene mal redactada– produciendo la destrucción del blanco por daños críticos estructurales. Dada la distancia entre el objetivo y el láser, éste incorpora un sistema que corrige las perturbaciones producidas por la atmósfera.
El segundo prototipo de este experimento fue cancelado a causa de los altos costes de fabricación, por lo que el único prototipo seguirá en solitario con las pruebas para que en caso de éxito ser aplicado y fabricado para su operación militar.